Los sellos automáticos son una gran herramienta a la hora de estampar logos o cierta información en superficies planas y de forma limpia. Cuentan con un mecanismo interno que se acciona cada vez que presionamos la parte superior. Dentro tienen un depósito lleno de tinta, así como una esponja que se impregna de la misma cuando presionamos el sello contra la superficie en la que queremos estampar. Habitualmente, suelen tener un logo, una imagen, una fecha o un número determinado.

Por lo general, los sellos automáticos están diseñados para que no quede ninguna mancha ni se corra la tinta. Y esto beneficia al usuario especialmente porque le proporcionará un acabado limpio y profesional a su documento, y además, no manchará su piel. Por todos estos motivos, son la opción favorita para firmar en documentos oficiales como empresa.

Ventajas del sello automático

Podemos optar por el sello tradicional, más rudimentario y más lento para un uso seguido, pero lo cierto es que las ventajas del sello automático lo hacen preferible a esta opción.

Entre otras, podemos enumerar:

  • Es posible cambiar la tinta cuando queramos, con facilidad.
  • Deja una estampa más limpia, nítida y sin riesgo de manchas.
  • Su diseño le permite estampar con más facilidad y menos riesgo a sufrir dolencias de la muñeca cuando se utiliza en periodos prolongados.
  • Los hay que permiten cambiar la fecha sin tener que coger otro sello; son los sellos fechadores.
  • También, que incluyen diferentes números; son los sellos numeradores, que pueden cambiar el número de forma automática para que no tengas que preocuparte en cambiarlo.

Sin embargo, también debemos admitir que el sello automático ofrece alguna que otra desventaja frente al tradicional: si no se utiliza con bastante frecuencia, la tinta puede llegar a secarse, por lo que habrá que cambiarla. La parte buena es que el cambio no supone gran dificultad, pero sí es una pena dejar que se seque la tinta y desperdiciar el cartucho, así como su importe económico.

Al final, nos encontramos ante un abanico lo suficientemente amplio de sellos automáticos entre los que tendremos la posibilidad de elegir dependiendo de la función que tengamos pensada para ellos.