Un estudio realizado recientemente por expertos de la salud y titulado “Carritos o mochilas en la edad escolar” señala cuándo es más apropiado comprar a nuestros hijos mochilas con ruedas, y cuándo es preferible que transporten el peso en su espalda.

La respuesta no es clara y directa, sino que depende de muchos factores; por ejemplo, del peso de la mochila o del carrito, así como el propio peso corporal del niño, así como de las características del recorrido que va a hacer.

Sin embargo, sí hay algo claro: en general, la mochila con ruedas pesa entre 1’6 y 2 kilos más que la mochila tradicional.

Los resultados de la investigación, realizada con 90 niños y niñas entre 8 y 10 años, madres, profesores y traumatólogos, son los siguientes:

  • Los pequeños cargan con un peso excesivo e injustificable. En la mayor parte de los casos, el peso termina siendo superior al 10 por ciento del peso del estudiante, lo que puede acarrear terribles problemas de espalda.
  • En caso de que el peso sea escaso, lo ideal es llevar una mochila bien ajustada a la espalda.
  • Si el peso supera los 3 ó 4 kilos, es mejor que se opte por una mochila de ruedas adaptara a la altura del pequeño, y que lo ideal es transportarla empujándola hacia delante.
  • Dos problemas son claros: la falta de información que tienen los profesores al respecto y la desorganización de los pequeños con el material que necesitan cada día.

Qué dicen los fisioterapeutas

Al parecer, cada vez hay más pequeños de entre 6 y 14 años que necesitan acudir al fisioterapeuta por problemas de columna.

Debemos tener en cuenta que los niños se enfrentan al problema de la mochila 5 días a la semana, un mínimo de 2 veces por día. Y la solución absoluta debe pasar por concienciar a padres y profesores por igual de esta situación, que puede terminar pasando factura a los jóvenes en un futuro más cercano del que podamos esperar.

Las mochilas con ruedas pueden ser una buena opción cuando se transporta mucho peso, pero lo ideal, como decíamos, es empujarlas hacia delante y, además, son incómodas si el terreno es desigual o si incluye escaleras.