Llevar a los niños al dentista es necesario para mantener sus dientes saludables y promover excelentes hábitos de higiene oral. Pero desde el punto de vista de un niño, un viaje al dentista puede ser un evento aterrador: el ambiente frío, estar sentado en una silla en una habitación llena elementos desconocidos, mientras un extraño introduce instrumentos fríos, metálicos e inusuales en su boca.

Además, como los dientes de tu hijo continúan cayendo y creciendo, habrán numerosas visitas al dentista antes de comenzar la escuela. Hay numerosas y sobre todo una clínica dental en Barcelona perfecta para realizar una primera visita. Te invitamos a seguir estos consejos para facilitar el trabajo de los profesionales así como también hacer más amenas las visitas al dentista. Echa un vistazo a los siguientes tips para ayudar a tus hijos. 

  1. Di no a los detalles. 

Cuando prepares una visita al dentista, especialmente la primera vez, trate de no incluir demasiados detalles. Haz comentarios generales, y no des demasiada información, así evitaras preguntas a las que no querrás responder. Además evitaras generar stress y ansiedad innecesaria. Di que es algo normal y mantén una buena actitud. Tampoco le mientas, y evita decir que “todo está bien”, ya que si finalmente tú pequeño necesite un tratamiento odontológico, perderá toda la confianza en el dentista y en ti. 

  1. ¡Cuanto antes mejor!

Haz la primera visita lo más pronto posible, así tu hijo tendrá recuerdos agradables y asociara la clínica dental a algo positivo. La primera visita debería ser en cuanto salga el primer diente.

  1. Evita el vocabulario negativo.

Intenta no utilizar las palabras daño, dolor o herida con los niños. Deja que sean los dentistas quienes se encarguen. Ello sabrán que lenguaje utilizar para evitar traumatizar a los pequeños. 

  1. Hagas lo que hagas no los intentes convencer con premios.

No prometas a tus hijos algo especial a cambio de portarse bien en la consulta con el dentista.  Sí haces esto alimentaras su aprensión. Por ejemplo al ofrecerle una piruleta a cambio de no llorar, lo que consigues es que el niño piense: Qué tiene de malo el dentista y porque me hará llorar. Además darle un alimento poco apropiado para la salud dental, envía el mensaje incorrecto. Piensa que el dentista enfatizará en que para mantener una buena higiene oral debes evitar dulces ya que producen caries. Si tu hijo se porta bien alaba su buen comportamiento y a cambio ofrécele un incentivo más saludable o algo que aliente su imaginación. 

Encuentra tú clínica dental en Barcelona y realiza una visita periódica. Recuerda que una buena salud dental dice mucho de las personas y si acostumbras a tus hijos a mantener una boca limpia y unos dientes saludables, evitaras problemas a largo plazo.